ESTA EN SEMIS: QUILMES PASO POR PENALES, GARCIA BASSO CONVIRTIO DE LOS 12 PASOS

El Cervecero le ganó a Morón desde los 12 pasos y sigue en el Reducido. ¿Los posibles rivales? Ferro o el ganador de Almirante-Independiente (M).

Estaba la torta, los globos y los invitados. Estaban todos, no cabía un alfiler en el salón de la fiesta. Claro, nadie quería perder el cumpleaños más importante de los últimos tiempos. La emoción era cada vez más grande, la tensión crecía al mismo tiempo. Con las pulsaciones a mil, lo único que faltaba era el regalo prometido de un plantel comprometido con el sueño de volver a la máxima categoría del fútbol argentino, luego de la caída de 2017. Y si bien hubo que sufrir muchísimo para poder conseguirlo, Quilmes se dio el mejor obsequio: le ganó 5-4 por penales a Deportivo Morón, después del 1-1 de los 90 minutos, y avanzó a la semifinal del Reducido en busca del segundo ascenso que otorga la Primera Nacional. A pedir los tres deseos, che.

Aquella debilidad que tuvo el Cervecero en el partido fue la fortaleza que contó en la definición desde los 12 pasos: Rodrigo Saracho. Sí, el arquero fue culpable directo del gol de Gallito, aunque se redimió de su error y se hizo gigante en el arco en el momento de la verdad. Es que le atajó un tiro clave a Leonel Bontempo y, con la ayuda de sus compañeros que nunca se equivocaron, obtuvo el pasaje a la próxima instancia para seguir cultivando la quimera de abandonar la Primera Nacional.

Para llegar a la semi, los del Sur debieron trabajar demasiado un encuentro que se le puso cuesta arriba. Luego del 2-2 de la ida, comenzó mejor la vuelta con la apertura del marcador de Emanuel Moreno, de tiro libre, y la complicidad de Bruno Galván. Sin embargo, la rápida reacción de la visita le dificultó la tarea. Más allá de la presión que generaron los 20 mil hinchas en el Centenario, los del Oeste no se achicaron, jugaron mejor y coquetearon varias veces con la victoria. Aunque la falta de puntería en los últimos metros hizo que todo se resolviera en los penales, donde no estuvo certero.

Ahora, Quilmes deberá mejorar mucho si quiere alcanzar la gran final: no jugó bien, la línea de tres no funcionó y sólo sigue con vida por el amor propio que mostraron los jugadores.